Sunday, 28 December 2014

Mi hermano

Ñaño es para mí una palabra extraña. En Cuba no se les llama así a los hermanos. Sé de más de uno que se partiría de la risa si se oyera llamar así. 

Soy hija única por naturaleza, por parte de madre y padre. Es una bendición cuando eres una niña chica y quieres toda la atención y los juguetes para ti, pero a medida que vas creciendo es más una maldición...aunque he visto relaciones entre hermanos que me han hecho sentirme aliviada por no tenerlos.

Cuando tenía alrededor de 3 años, mi madre conoció al que sería el amor de su vida y mi modelo de padre a seguir hasta los 18 años. Él fue el hombre que me crió, me inculcó valores y me ayudó a pasar por ese momento tormentoso que es la adolescencia.

Alejandro (que así se llama) tenía un hijo, que cuando mi madre lo conoció contaba con la edad de 19 años...16 más que yo y se llamaba Jorge Luis. Él no quería a mi madre pues albergaba la esperanza de que su padre volviese con la mujer que lo había criado desde chico, por tanto, tampoco quería nada que ver conmigo.

Pero yo desde chica he sido bastante testaruda y determinada y una tarde que estábamos en casa de los suegros de mi madre le dije: Mamá, ese muchacho no me habla" y a mi madre no se le ocurrió otra cosas que decirme: Háblale tú a él Kare". Dicho y hecho. Me fui para la sala con toda la determinación de mis 4 años, me le planté delante y le dije a bocaejarro: Hey, por qué no dejas de ver esa película y hablamos. Esa película no sirve".

Me imagino que debe de haber sido una escena graciosa para él ver a aquel comino de 4 años, con cerquillo y coletas como la niña de "Monsters Inc" espetarle eso así...a la cara, pues se echó a reír y cuando mi madre fue  a ver qué pasaba se encontró con su hija sentada sobre las rodillas de aquel (hasta entonces ) esquivo adolescente y enzarzada en una conversación animadísima.




De ahí  en adelante fuimos "mi hermano" y "mi hermana". Yo lo adoraba, veía por sus ojos y él me dejaba hacer lo que quisiese. Recuerdo que con 7 años enfermé de meningitis. Los dolores de cabeza eran horrorosos y no podía levantarla de la almohada sin llorar. Mi hermano fue una tarde, se acostó a mi lado y, con todas las ventanas cerradas, puso el proyector ruso mirando al techo para que yo no tuviese que mover la cabeza, y estuvo leyéndome películas hasta que quedé dormida.

A medida que fui creciendo la complicidad lo hizo también. Con la entrada en la pubertad vino la obligatoria charla "científica" de mi madre y de Alejandro sobre lo que eso implicaba en materia de riesgos y sexualidad. Una tarde vino mi hermano a casa, se sentó a mi lado y me preguntó: "Ya pipo te dio la charla?" " Pues bien, ahora yo te voy a dar la mía, la de la calle, para que el día de mañana no te engañe nadie y sepas asumir las consecuencias de tus actos" Y me habló como a un amigo o un colega...y se lo agradecí enormemente ya que nunca en mi vida he podido decir que me hayan forzado a hacer nada o que hubiese hecho algo por desconocimiento. Hasta ese punto llegaba el cariño y la confianza que nos teníamos. A mis 14 años y ya completamente desarrollada, seguía yo sentándome en sus piernas como aquel primer día.

Una noche de septiembre de 1994, estábamos Alejandro, mi madre y yo viendo "La Guerra de las Galaxias" cuando tocaron a la puerta. Era un policía. Venía a informarle a mi padrastro que mi hermano había tenido un accidente de tránsito. Mi padrastro palideció, nos dijo que le diéramos alcance después, se montó en el patrullero y se fue.

Nos vestimos en cinco segundos y nos fuimos para el hospital. Mi madre y yo especulando sobre cuál sería el alcance del accidente, si se habría fracturado algo o qué. Cuando llegamos al hospital la realidad superaba cualquier especulación. No se me olvidarán jamás las palabras que le dijo Alejandro a mi madre mientras la abrazaba: "Se nos muere el niño reina".

Mi hermano?? Muriéndose?? En mi mundo de 14 años  no cabía esa posibilidad. Mi hermano recién había terminado su licenciatura en Pedagogía y venía de hacer su guardia de fin de semana y esperaban en un semáforo con su esposa en bicicleta, cuando un camión, cuyo chófer venía borracho, se volcó de lado, y así impactó contra mi cuñada y ella le dió a él.

Por la situación económica del país en ese momento, las ambulancias demoraron mucho en llegar, y mi hermano, que tenía una fractura importante en la parte baja del cráneo producto del topetazo de la frente de su esposa, perdió sangre a raudales. 

A las 5 y media de la madrugada fallecía mi cuñada con solo 26 años. Mi madre, viendo mi estado de confusión y desesperación, decidió llevarme a casa de mi abuela y regresar al hospital. Allí pude dormir apenas pensando en que estaba en una pesadilla absurda y que despertaría en cualquier momento. Lamentablemente no fue así. A las 12 y media del día fallecía mi hermano, mi queridísimo hermano con solo 30 años y toda la vida por delante.

Este fue el golpe más duro que he tenido que soportar en mi vida. Mi mundo se vino abajo. Me sentía como un autómata. Mi abuela me vistió y fuimos a la funeraria. Todavía hoy no recuerdo bien quién estaba allí. Estaba medicada, medio grogui y completamente perdida. 

Cuando llegó el féretro y me acerqué a verlo, y lo vi, tan cercano y tan extraño...tan en paz que parecía dormido, fue cuando me golpeó la realidad y empecé a llorar terriblemente. Alguien me abrazó y yo solo decía: "Mi hermano, coño, mi hermano". Mi padrastro estaba destrozado, había envejecido 10 años.

Mi hermano era maestro y en la mañana vinieron decenas de sus alumnos a hacerle guardia de honor junto al féretro. En la sala de la funeraria no cabía un alma. Nadie reía como es normal en los velorios, nadie hacía chistes...casi nadie hablaba. La tragedia era muy grande.

Después de ese momento mi vida nunca fue igual. Tuvieron que pasar 5 años para que yo estuviera en condiciones de ir al Cementerio con mi madre, no podía escuchar la canción tema de la peli "Robin Hood" de Bryan Adams porque fue la última que vimos juntos y aún hoy el perfume de las mariposas me deprime pues la casa en esa época olía solo a mariposas.

A lo largo de los años el dolor se ha ido mitigando, aunque la ausencia no ha dejado de sentirse ni un solo día. Muchas veces me he preguntado qué aspecto tendría ahora, cuántos hijos, cuántas cosas habrían sido diferentes si estuviese vivo. Me he sorprendido pensando en que ahora tengo más años que él cuando murió, cinco más para ser exactos, y aún me siento en la flor de la vida...y me duele...me duele esa vida truncada prematuramente.

Por tanto fue lógico que cuando presenté mi tesis de graduada de maestra la dedicara a mi hermano, a mi ñaño..a ese que no conoció a su sobrino, que no vio a su hermana graduarse o casarse pero que siempre está conmigo: mi hermano Jorge Luis.

crédito de imagen:www.florerianataly.cl



Tuesday, 16 December 2014

Y es Navidad...

 Y es Navidad otra vez. La época del año para pasarla en familia, con tus seres queridos,como no se cansan de recalcar todos y cada uno de los anuncios de la tele. Empiezan las comilonas en familia, el jamón serrano a chorros, los turrones, el rosco, el decorar el árbol. Las personas conocidas te encuentran en la calle y te dicen "Feliz Navidad" (en este caso Merry Christmas) y tú te pones la sonrisa de compromiso, das dos besos y respondes con un "Merry Christmas" que te sale a empujones porque no, para ti no es Feliz Navidad...no es Navidad siquiera.

Por qué? Pues porque estás lejos del sol de tu isla, del puerco asado en casa,de las cervezas Cristal o Bucanero bien frías, del vecino que te llama por el patio y te grita: Feliz Navidad vecina!!! Qué olor tiene ese puerco!!!"...de los amigos de la infancia que pasan por la calle y se detienen a felicitarte, a saber cómo estás, a contarte como piensan pasar el fin de año. Y tu madre...te falta sobre todo tu madre.

Tu madre convenciéndote para que acabes de poner el arbolito porque sabe que no soportas eso. Tu madre machacando ajos en un mortero para hacerle el mojo al puerco. Tu madre muerta de risa con dos cervezas solamente viéndote bailar música salsa sola en el medio del salón de tu casa. Tu madre cargando a tu hijo, abrazándolo mientras cantan cualquier canción de moda. Tu madre cortando el cerdo que las dos han cocinado con más imaginación que recursos. Tu madre y tú, cada una con una botella de sidra en las manos, acordándose de tu abuelo...de ese hombre genial más mágico que Santa Claus que hacía de las Navidades la mejor época del año. Tu madre llorando desde el otro lado del teléfono porque están a medio mundo de distancia ahora y pidiéndote que a las 12 de la noche busques la estrella más brillante en el cielo y pienses en ella, que ella hará lo mismo. Tu madre enferma, al otro lado del mundo, y tú que no puedes estar con ella.

Y entonces no, no quieres celebrar las Navidades. No quieres ir a las comidas en familia donde tu esposo está con sus padres, sus primos con sus padres y tú..sintiéndote más sola que nunca y teniendo que ser algo que detestas...HIPÓCRITA, porque tienes que poner esa sonrisa en tu cara y fingir que todo va bien. Porque tú la pasas mal pero no quieres que los demás lo hagan también.  Y esperar las 12 de la noche para escuchar la voz lejana de tu madre, hacer de tripas corazón para que no se dé cuenta de que estás destrozada y romper a llorar en cuanto cuelgas el teléfono.

Entonces, para mí no es Christmas....es solo la peor época del año, porque Navidades serán cuando despierte en la mañana del 25 y mi madre esté colando café y diciéndome con una sonrisa de oreja a oreja "Feliz Navidad mija".


Sunday, 14 December 2014

Mamá

La palabra de esta semana tiene tela. Es la más fácil y la más difícil. Me ha costado tanto trabajo concentrarme en una historia que prefiero dejar mis pensamientos libres, dejarlos fluir.

Mientras somos pequeñas la primera heroína de una niña es su mamá. En ella nos fijamos, nos vestimos con su ropa, tratamos de maquillarnos a su manera. Luego, con la adolescencia, llega la rebeldía y están esos momentos en los que pensamos: ufff mamá!! Qué pesada que te pones!!!"

En mi tierra hay un dicho que para mí encierra la sabiduría del mundo: "No se aprende a ser buen hijo hasta que no se es padre". Y es así. Ahí es cuando comprendemos los desvelos de mamá, su mal humor a veces por sentirse desbordada por las situaciones de la vida. A mí me tocó aprenderlo de la manera más cruda: siendo madre y padre de mi hijo. 

Recuerdo esos momentos en que todo se me hacía cuesta arriba, en que no podía dormir porque el pequeño tenía confundida la noche con el día, cuando tenía que hacer magia para que el salario llegase a fin de mes y comer solo arroz para que él creciera sano y fuerte. Recuerdo también cual fue su primera palabra articulada...y sí, adivinaron...MAMÁ!!! Esa noche (porque fue de noche y tratando de que se durmiera) lloré cuando lo escuché decirme "mamá" así de clarito como si lo estuviese haciendo hacia meses. De ahí en adelante creo que es el nombre por el que más me han llamado y del que no me cansaré nunca.


Cuando al final llegó la hora de venir para Europa, a vivir con mi esposo y mi niño y fundar una nueva familia, lo más difícil de todo fue dejar a mi madre detrás. El día de la despedida fue desastroso. Las dos aparentábamos que todo iba bien pero estábamos destrozadas. No sé si lo saben pero soy hija única así que se pueden imaginar...a mi madre se le iba su mundo entero...su hija y su único nieto. Por más que, llegada la hora, traté de hacer las cosas más fáciles cuando el taxi tocó el claxon avisando que ya estaba ahí el mundo se nos vino abajo. Ha sido, por mucho, uno de los peores momentos de mi vida. 

Traté de quitarle hierro y tomarnos unas fotos...pero no había quien cayera en la trampa. La foto fue pura pose.

Esta es la última foto de los tres juntos antes de salir para el aeropuerto.

En estas fechas la palabra mamá para mí es sinónimo de tristeza y soledad ya que pasamos las Navidades cada una en un extremo opuesto del mundo. Y no es que aquí las fiestas no sean divertidas..es que son diferentes y además...falta mi compañera de asar el puerco, de tomarnos unas cervezas en lo que la yuca se ablanda y se hace el arroz moro y bailar música salsa en la sala de la casa.

Es por eso que el pasado año, que serían nuestras primeras Navidades separadas, mi madre me pidió que el 31 de diciembre, a las 12 de la noche, saliera al balcón, buscara la estrella más brillante y pensara en ella...que ella haría lo mismo y así, aunque fuera de pensamiento, estaríamos juntas.

Este año pienso hacer exactamente lo mismo...y quién sabe...quizá la estrella se compadezca de mí y pueda pasar las fiestas del próximo año con esa persona tan especial...con MAMÁ.



Monday, 8 December 2014

Lluvia

Vengo de una isla que tiene solo dos estaciones propiamente dichas: verano y otoño. Sin embargo nosotros nos empeñamos en dividir el año en las cuatro concebidas estaciones. Lo que sí no falta en ninguna de ellas es la lluvia. Cuando está la primavera entrando, llueve...si el verano asoma...llueve...en el otoño no se caen las hojas de los árboles...pero llueve...y cuando el escaso invierno se anuncia..adivinaron!!! Llueve!!!!

Cuando digo lluvia hablo de esos torrenciales aguaceros que hacen que no se vea la acera de enfrente. De esa tromba de agua que, sin previo aviso, te pilla en plena calle, en un día reluctante de sol y te cala hasta los huesos en el transcurso de solo una cuadra (léase 100 metros).

Yo particularmente detesto mojarme en el aguacero con la ropa puesta y más aún los zapatos!!!! Ese sonido de plash plash que hacen los tennis cuando están empapados me pone de los nervios!!! Pero si estoy en casa, me encanta escuchar llover. Es como un arrullo que te invita a la cama, que te acuna, que te cierra los ojos.

Pero viviendo aquí descubrí que hay algo que me molesta más: la lluvia europea.Sí, leyeron bien...la lluvia europea. Y es que aquí no llueve con propiedad...aquí en vez de llover a cántaros durante dos horas y ya está, se la pasa la lloviznita todo el día...finita..pero pertinaz. Suficiente para estropearte pelo e indumentaria si vas a salir, hacer prácticamente imposible que el piso se seque luego de limpiar y, por supuesto, que limpiar sea un absurdo pues cada pisada (o huella en el caso de mi perro) se queda marcada como si a fuego fuese.





Pero esta no es la historia...esto son solo pensamientos en voz alta. 

El asunto es que mi prima hermana (la única que tengo) vive en Cuba, en la provincia de Villa Clara, en un pueblito que no aparece en el mapa y rodeada de las montañas que forman el macizo del Escambray. Es un lugar silvestre, que no tuvo corriente eléctrica hasta el 1996, que no tiene alcantarillado, donde las casas están pegaditas al río o a la montaña. Un sitio que para muchos sería un infierno, pero para mí, mientras viví en Cuba, era el mismo paraíso. Era el lugar perfecto para desintoxicarme de las ansiedades y prisas de la capital, para ir luciendo solamente unos shorts rotos y una camiseta, el cabello suelto, bañarme en el río y pensar EN NADA. 

Ahora bien, ese lugar paradisíaco tiene sus inconvenientes. Tradúzcase ranas ( a las que les tengo pánico), arañas y cuando llueve el fango hasta la rodilla. Mientras no llueva para mí todo está perfecto ya que las ranas se mantienen controladas y se puede caminar sin atascarse en el lodo. Pero, como al que no quiere caldo le dan tres tazas, cada vez que voy a Ranchuelito (que es como se llama) rompe a llover. 

No importa si hay una sequía de cuatro meses, solo llego yo y llueve...pero con ganas!!! De hecho, el esposo de mi prima espera siempre con ganas que yo haga entrada triunfal en Ranchuelito porque así sus cultivos de arroz salen más que beneficiados (como sabrán el arroz necesita mucha agua para crecer). Una vez hasta me prometió que si lograba que lloviera por más de dos horas me haría los tamales de maíz que tanto me gustan. De más está que diga que me comí los tamales.

Pues bien, este verano mi esposo, mi hijo y yo fuimos a Cuba para que él conociera a mi familia, y , por supuesto, fuimos a Ranchuelito. Hacía un día radiante, sol, cielo azul, el verde del campo y el puerco asándose en púa para acompañar las cervezas frías. Todo a pedir de boca!!!!




¿Demasiado lindo para ser real, verdad?  Pues sí...porque a la hora de estar allí el cielo se cerró, aparecieron nubarrones negrísimos y rompió a llover como si fuera el diluvio universal. Y a correr todo el mundo a tapar el arroz moro, el puerco que se mojaba, la leña que se apagaba y todo eso chapoteando a través de los charcos que se formaban aceleradamente.





Al final todo se resolvió porque había ganas de divertirse y salud para hacerlo pero me quedó al menos la compensación de que, aún viviendo fuera de Cuba, no he perdido el toque!!!

Sunday, 30 November 2014

Mofly

Desde niña me gustaron los animales. En casa hubo un tiempo en que parecía que vivíamos en un circo o una granja: dos curieles (que se convirtieron en siete), cuatro periquitos, un perro y, por supuesto, una gata. Era realmente un poco difícil mantener la concordia entre perro-gato-curiel ya que formaban algo así como eslabones consecutivos de la cadena alimenticia. Pero sobrevivieron todos (al menos por un tiempo).

De todos indiscutiblemente mi predilección era hacia los gatos. No hay un gato que en mis 35 años de vida me halla mordido...ni uno solo. Mi madre dice que tengo un don extraño para ellos y estoy al pensar que así es ya que gato que entre a mi casa se vuelve perro al extremo de seguirme a todas partes como un perrillo faldero. Es más, mi "don" es tal que un día hace unos 10 años, cruce la verja que me separaba de la jaula de un leopardo que se paseaba de un lado a otro para intentar acariciarlo a través de los barrotes. Y lo hice...pero lo maravilloso no fue eso sino que cuando el animal sintió mi mano en el costado, empezó a ronronear como un gatito y se echó patas arriba para que le acariciara la panza. Fue increíble!!!! Aunque cuando se lo conté a mi madre no le hizo ni gota de gracia.

De ahí que adonde quiera que vaya y vea a un gato, ya sea en una casa o en la calle...allí voy yo a acariciarlo. Ni siquiera los gatos de Roma se libraron de mi "hechizo".




Igual siempre he sido bastante temeraria en mis encuentros con la vida salvaje. Hace unos cuatro años, en una Feria Internacional del Libro, se me dio la oportunidad de cargar a una boa...y ni corta ni perezosa ahí fui yo a ponerme el bicho al cuello mientras mi acompañante ponía el grito en el cielo,jajajaja.


Por tanto no será sorpresa que una de mis vocaciones frustradas sea la de veterinaria.

Y a todas estas se estarán preguntando que qué tiene que ver esto con los koalas. No se preocupen que no me estoy llendo por la tangente, el seno ni el coseno. Es que una de las historias que marcaron mi vocación por los animales fue la de una serie española que se llamaba "Mofly, el último koala" y que me hacía clavarme a la silla, con seis años, y no reaccionar a ningún estímulo hasta que no acabara el capítulo.

Con esa serie lloré, reí y me desesperé por todas las viscicitudes por las que tenía que pasar el pobre animalito que tenía como amiga y protectora una niña con la que me encantaba identificarme. 

Después de esa serie vinieron la de las ardillas "Banner y Flapy", la de "David, el gnomo", "El juez Klaus" y tantas otras que trataban el tema de la protección y el amor a los animales pero para mí "Mofly" fue la que encendió la llama del interés y el amor por la vida salvaje.

Aquí les dejo el link a través del que pueden ver el video con el tema de esta serie. No se lo pierdan...es fantástica!!!

Ya ven como sí tenía que ver con los koalas aunque empezara por los gatos??







Thursday, 20 November 2014

De vinos a Roma!!!!

La palabra de esta semana me ha costado un poco. Jornada es un término muy amplio y cada idea que se me ocurría ya había sido tomada como la de La Jornada Ideológica Camilo-Che o las jornadas de vacunación. Pero la feliz coincidencia de una invitación por partes de mis amigas y mi cumpleaños me dieron el tema.

Mis amiga de Ecuador, Jessica, nos había invitado al resto de nosotras a una cata de vinos. Es algo que nunca había hecho antes y se me antojaba divertido. El día de dicha cata era ayer, 19 de noviembre y aunque no estaba muy animada porque la cercanía de mi cumpleaños (20 de noviembre) siempre tiende a deprimirme, me puse mi outfit de invierno y salí.

La cata era en un lugar llamado Instituto Cervantes, en un salón más bien pequeño e íntimo. Habríamos máximo 30 personas. Una mesa larga, copas, papas fritas, encurtidos, quesos y botellas de agua para enjuagar las copas tras cada degustación.



Se catarían 5 vinos, dos blancos y tres tintos. Allí nos enteramos lo que cambia el sabor según el tonel en que estén almacenados los "caldos" como les dicen en argot de la industria. Que hay vinos blancos afrutados preferidos por las mujeres y otros más secos y masculinos. Que teníamos que tener cuidado con el primero de los tintos que catamos pues si nos caía una gota en la ropa...la mancha no saldría.



También que, por muchas patatas y quesos y encurtidos, después de probar el cuarto vino ya estás más que entrando en calor y con una sensación de bienestar muy agradable. Fue una experiencia novedosa y muy divertida ya que era todo un show ver como a los hombres y mujeres muy blancos de tez se le subían los colores. Por suerte nosotras, latinas al fin, no tenemos ese problema y lo que si se nos puso una cara de felicidad de campeonato.



Fue la noche perfecta para esperar mi cumple..y una jornada muy bien aprovechada!!!!!

Como la de hoy, que comenzó con mi hijo felicitándome antes de ir al cole y dándome su postal y su regalo junto a mi esposo (aunque él me lo dio la noche antes..a las 12 y 1 minuto). Como dije antes me deprime un poco mi cumple lejos de mi madre y mis amigos de la infancia y el día de hoy no ayudaba pues amaneció con vientos de levante, lluvia y el cielo más plomizo hasta ahora. Pero es como dicen...la compañía lo hace todo, así que fui con mi esposo a almorzar a un bar de tapas y esperar a que mi niño saliera del cole y celebrar el cumple en familia.



Dulces, happy birthday en inglés y español y una tarde de celebración con mi hijo, esposo y familia más cercana, más hablar con mi madre han sido el colofón ideal de una jornada que auguraba depresión y tristeza...y el preludio de la de mañana...viajar con mi esposo a conocer Roma y seguir celebrando la jornada cumpleañera. Total...si la jornada Camilo-Che es todo un mes, quién dice que los 35 no se pueden celebrar durante cuatro días??. Al menos yo no...y me propongo demostrarlo.

Así que termino mi entrada y mis maletas, me siento en mi sofa con un buen vino blanco, jamón serrano y quesos y mi esposo al lado...y me despido de todos hasta el martes. La Citá Eterna me espera!!!!

Sunday, 16 November 2014

Soy siniestra....y nunca mejor dicho!!!!

El tema de esta semana me viene que ni pintado-fue lo primero que pensé ya que soy, de nacimiento, zurda. En mi familia contamos con unos cuantos zurdos...primos, mi tío por parte de mi madre, yo y, hasta ahora, mi hijo. Y es curioso...mi madre es derecha, su hermano zurdo y las hijas salimos cruzadas: mi prima diestra y yo siniestra.

Curiosa palabra "siniestra". Desde siempre se ha asociado esa palabra con lo oscuro, prohibido, pecamioso. Hasta hace unas décadas en Japón que la esposa escribiese con la izquierda era motivo suficiente para el divorcio. Profunda razón, verdad?? Durante la época de la Inquisición muchas mujeres y hombres fueron enviados a la hoguera solo por esa causa. Entre ellos la pobre Juana de Arco, a la que ser zurda no le vino precisamente bien a la hora del juicio. En las escuelas se obligaba a los niños a escribir con la derecha causándoles graves trastornos del habla entre otros. Por suerte cuando me llegó mi turno ya las tornas habían cambiado y pude desarrollar libremente mi "izquierdismo".

Y es que ser zurdo es como ser mellizo...o te gusta o lo odias. He conocido mellizos que detestaban el parecido y trataban de diferenciarse lo más posible y otros que lo adoraban y hacían todo por ser tan iguales como dos gotas de agua. Yo disfruto mucho ser zurda. De niña me encantaba como la gente se me quedaba mirando con cara de "qué bicho raro este", me divertía sentarme del lado derecho de la mesa para chocar con mi compañero y romper a reír los dos. Me hacía sentirme especial ir al revés del mundo y cuando supe más adelante que Miguel Ángel Buonarotti y Leonardo Da Vinci fueron zurdos casi casi que me sentía dentro de un grupo selecto.

Eso sí...que trabajos he pasado por lo mismo.Siempre sentándome a la izquierda de todos en los restaurantes, restregando mi mano fuertemente con jabón para limpiarme el grafito o la tinta luego de emborronar mi tarea por pasar por encima de lo escrito, aprender a escribir en un pizarrón sin hacerme un ocho y parecer que convulsiono...correr todas las mañanas cuando estudiaba en la universidad para ser la primera en entrar al aula ya que habíamos 7 zurdos y un solo pupitre a la izquierda ...y aguantar las eternas bromas de aquellos que dicen que la mano izquierda no sirve ni para limpiarse...ya saben qué. Porque además de siniestro, oscuro y perverso también la palabrita es sinónimo de torpe, al contrario de la queridísima diestra.  Solo hay que reparar en que cuando alguien amanece de malas es porque lo hizo con el pie izquierdo, si no tiene ni gota de ritmo para bailar es porque tienes "dos pies izquierdos" y si eres malo para algo es que eres "zurdo" en esa área. Qué irónico...aquellos que así hablan son cerebralmente  zurdos porque es el izquierdo el hemisferio que más utilizan. Cuando menos es una reivindicación natural.

Cuando mi hijo empezó a hacer pininos me di cuenta de que no era zurdo sino zurdísimo!!! Mucho más que yo!!! Cuando empezó a ir al Círculo Infantil ( o guardería para algunos) se lo dije a la encargada para que no lo forzara a utilizar más la otra mano y su respuesta fue: ya le diré yo si es o no mamá, no nos adelantemos" A la semana me tuvo que dar la razón. Ganas me dieron de decirle tres cosas. 

Ahí empezó otra batalla...la de la limpieza en las libretas cuando empezó a escribir, la de discutir con las maestras para que no le pusieran notas de "sucio" porque le pasaba por encima a lo escrito, porque se demoraba para escribir pues para borrar soltaba el lápiz y tomaba la goma con la izquierda. En fin...la batalla contra la derecha.

Eso me llevó a investigar y descubrí que hay hasta un Día Internacional del Zurdo, el 13 de agosto. Supuestamente ese día, en 1976, se instaura en el Reino Unido el Left-Handers Club de Londres. Aunque hay también otra historia de que se crea la Organización Internacional de los Zurdos en la ciudad de Topeca, en Kansas,un año antes. En fin...que el tema es que tenemos un día para nosotros

También me enteré que, según algunos estudios, los zurdos somos más creativos que los derechos. No sé si es verdad pero viendo esta lista me entran dudas:


  • Napoleón Bonaparte.
  • Miguel Ángel Buonarotti.
  • Leonardo Da Vinci.
  • Charles Chaplin.
  • Marilyn Monroe.
  • Bob Dylan.
  • Jimy Hendrix.
  • Paul MacCartney.
  • Phill Collins
  • Albert Einstein.
Y si nos vamos más lejos hasta Rammsés II y Alejandro Magno.

A que da que pensar??

De todas maneras aquí les dejo una foto de mi genio zurdo favorito:


Ya les dije...esta es una entrada escrita por una persona ORGULLOSAMENTE ZURDA!!!

Sunday, 9 November 2014

De historia a historia



 Vengo de una ciudad añeja. La Ciudad de La Habana es historia andante: cada esquina tiene una anécdota, un recuerdo...aquí cantó el Beny...allí caminaba el Caballero de París. Es una ciudad con alma, con espíritu propio. 

Desde chica mis paseos favoritos eran por el mal llamado "Casco Histórico" de la ciudad. Recorrer museos, escuchar a las guías de las visitas dirigidas, almorzar en una cafetería de la Plaza de Armas o la Plaza Vieja era para mí una delicia. Y eran esos paseos por la ciudad de mi niñez lo que más temí que extrañaría cuando vine a Europa a comenzar una vida nueva y totalmente distinta.

Pero saben...Gibraltar es también una ciudad con alma...no la misma...pero igual de poderosa. Aquí no se puede caminar dos pasos sin encontrar un edificio Patrimonio de la Humanidad...o una muralla del 1800 ubicada perfectamente entre la arquitectura moderna. Las puertas de entrada a la ciudad, a su plaza principal llamada Casemates son antiquísimas!!! Empotradas en las antiguas murallas es necesario pasar por debajo de sus arcos para acceder a la calle principal o Main Street. Esta calle es totalmente de adoquines y se pueden ver en ella comercios novedosísimos y casas de siglos de antigüedad.

Recuerdo que, recién llegada aquí y en plena añoranza de mi tierra, me iba a caminar a las playas (también históricas) que quedan cerca de mi casa y una de las cosas que más me gustaba era pasar andando los túneles de piedra y ver a mi derecha la bahía y a mi izquierda las antiguas murallas y troneras construidas en la misma roca del Peñón. Y poder ver delante de mí las montañas de África, tan cerca que casi parece que se pueden tocar.


Y es que hasta el nombre de Gibraltar es histórico ya que proviene del árabe Yabal Tariq ( o monte de Tariq) en memoria de un general de esa nacionalidad y refiriéndose al Peñón de Gibraltar conocido por los antiguos como  Mons Calpe...uno de los famosos Pilares de Hércules donde acababa el mundo. Porque Gibraltar, dada su posición estratégica de dominio del Estrecho del mismo nombre, siempre ha sido presa codiciada por todos. El Peñon está atravesado por decenas de millas de túneles donde, en la Segunda Guerra Mundial, había desde hospitales hasta panaderías...toda una ciudad dentro de la roca viva. Túneles que aún se pueden ver hoy...y visitar y maravillarse antes el esfuerzo titánico realizado para construirlos.


Subir al Peñón, ya sea en teleférico o andando, es un privilegio....uno de los favoritos para mi hijo y para mí. Desde su altura se puede ver un paisaje asombroso donde quiera que se mire, además de tener contacto directo con los macacos que andan sueltos por el monte y hasta en las instalaciones de los humanos, debido a una leyenda que cuenta que mientras estén los monos en el Peñón Gibraltar permanecerá siendo británico.



Y como esto es lo que quieren todos los gibraltareños ( o llanitos como se les conoce comúnmente) pues así están de cuidados los monos. Debido a este sentimiento de pertenencia, a esta determinación de ser británicos se celebra el 10 de septiembre el National Day, el aniversario del referendum donde los llanitos renunciaron a ser españoles y decidieron seguir siendo británicos. Ese día se llenan las calles de una explosión de rojo y blanco (los colores de la bandera de Gibraltar) en los comercios, en las banderolas, en la ropa de las personas y en los miles de globos que se sueltan al aire...exactamente uno por cada habitante de la ciudad. Es una día de fiesta de la mañana a la madrugada, de felicidad y de celebración por TODO  el lugar. Es sencillamente alucinante!!!!!!



Es Gibraltar una ciudad de contrastes donde la historia antigua se codea con la modernidad, donde una mezquita musulmana ( la más antigua de Europa) queda a 200 metros de una Iglesia Católica o de una sinagoga hebrea...donde se celebra lo mismo las Navidades que el Rammadam con el mismo respeto...donde te puedes encontrar esta imagen



o esta...



 Es una ciudad con alma, con garra, con gente que vive y sueña, con un sentido de pertenencia impresionante y un orgullo de ser llanito digno de admiración y respeto...es la ciudad en que me ha tocado vivir y que por suerte tiene esa mezcla de magia e historia que ha hecho que poco a poco me enamore apasionadamente de ella.

Tuesday, 28 October 2014

De fábula va la historia

 Los primeros recuerdos que tengo de la literatura, o al menos de algo parecido, son de mi abuelo. En mi más tierna infancia solía sentarme en sus rodillas y escucharle declamar versos de su Sancti Spíritus natal de tal manera que antes de empezar la escuela ya sabía yo unas cuantas de estas poesías, por lo que en las reuniones familiares era muy común verme recitando con toda la seriedad de un adulto con apenas 3 añitos.
Cuando empecé a estudiar mi mayor empeño fue el de aprender a leer, y rápido, ya que mi madre me compraba libros que me leía en las noches. Pero yo quería adentrarme por mí misma en ese mágico mundo y cuando lo hice ya no tuve vuelta atrás. 

Por suerte contaba con una familia en la que regalar libros era lo habitual así que desde muy temprano me leía lo mismo cuentos infantiles, que algo de historia, que una novela y, por supuesto, fábulas. Después de las de Esopo  y las de la Edad de Oro las que más me gustaban eran las de los cuentos rusos. El folcklore popular ruso es riquísimo en historias en las que los animales son protagonistas de diversas anécdotas y a mi francamente me encantaban. 

Por eso en el año 2010 cuando me enteré que la Feria Internacional del Libro de La Habana era dedicada a Rusia, me saqué una entrada permanente y me fui a buscar los libros de mi infancia entre la multitud de adultos y niños que acuden a este evento. No se me olvidará la cara de mi padre cuando me vio saltar hacia un libro de cuentos populares rusos y atraparlo como si fuera el más preciado tesoro. De hecho ese libro es uno de los pocos que me ha acompañado desde Cuba hasta aquí. 

 Otro libros se fueron agregando a mi colección de historias tales como Oros Viejos o Leyendas Americanas. Aunque no todo eran libros. Recuerdo con mucho cariño un progama llamado "El narrador de cuentos" que hacía que me clavase en la silla y no me moviese hasta que se acabara el capítulo. Era impresionante como sabían llevar a la pantalla el mundo de fantasía de las fábulas, las historias, los cuentos pasados de boca en boca como tradición oral. Era con mucho mi programa favorito y años más tarde, ya adulta, cuado lo retransmitieron me pasó exactamente lo mismo: inmovilizada frente al televisor hasta que acabara.

crédito de imagen readytogo.net

Décadas más tarde no fue una sorpresa que escogiera como profesión la enseñanza del Español y, sobre todo, de la Literatura que para mí es y será (y nunca mejor dicho) un mundo FABULOSO.


"El bollito redondito" Anónimo.

Eranse que se eran un viejo y una vieja. Un día el viejo dijo a la vieja: Anda mujer, arrebaña en la masera y rebusca en la panera, a ver si puedes recoger un poquito de harina para hacer un bollito.
Tomó la vieja una raedera, arrebañó en la masera, rebuscó en la panera y recogió dos puñaditos de harina. Mezcló la harina con la nata de leche y amasó un bollito redondito, lo doró en manteca calentita y lo puso a enfriar en la ventana.
El bollito se estuvo allí quietecito pero de pronto rodó de la ventana, cayó al banco, del banco al suelo y rodando rodando saltó el umbral, salió al zaguán, del zaguán al porche y del porche al corral, luego salió del corral por el portón y siguió rodando adelante adelante.
Iba el bollito rodando, rodando por el camino cuando se encontró con una liebre: Bollito, bollito, ahora mismo te como". "No me comas liebrecita y te cantaré una canción."

En la mesera me han arrebañado,
en la panera me han rebuscado,
con nata de leche me han amasado,
con manteca calentita me han dorado
y en la ventana me han enfriado.
Del abuelito me escapé,
de la abuelita me escapé,
y de ti liebre !claro que me escaparé!

Después de cantar el bollito se marchó rodando por el camino y..ojos que te vieron ir!!

Iba rodando, rodando el bollito y se encontró con un lobo: Bollito, bollito, ahora mismo te como!! "No me comas lobo gris, y te cantaré una canción".

En la mesera me han arrebañado,
en la panera me han rebuscado,
con nata de leche me han amasado,
con manteca calentita me han dorado
y en la ventana me han enfriado.
Del abuelito me escapé,
de la abuelita me escapé,
y de ti lobo !claro que me escaparé!

Se marchó rodando por el camino y ! ojos que te vieron ir!!.
Iba rodando, rodando el bollito y se encontró con un oso: Bollito, bollito, ahora mismo te como!! "!Pero qué me vas a comer patizambo!"

En la mesera me han arrebañado,
en la panera me han rebuscado,
con nata de leche me han amasado,
con manteca calentita me han dorado
y en la ventana me han enfriado.
Del abuelito me escapé,
de la abuelita me escapé,
y de ti oso !claro que me escaparé!

Y otra vez se marchó rodando por el camino.
Iba rodando, rodando el bollito y se encontró con una zorra: Buenos días bollito, qué hermoso eres!. El bollito cantó:

En la mesera me han arrebañado,
en la panera me han rebuscado,
con nata de leche me han amasado,
con manteca calentita me han dorado
y en la ventana me han enfriado.
Del abuelito me escapé,
de la abuelita me escapé,
y de ti zorrita !claro que me escaparé!

La zorra le dijo: Ay, que canción más bonita, pero yo oigo tan mal!! Bollito, bollito, salta a mi hociquito y cántamela otra vez pero más alto". El bollito saltó al hocico de la zorra y cantó su canción. "Bollito, bollito, ponte encima de mi lengüecita y cántame otra vez la canción!!" dijo la zorra y sacó la lengua. El bollito se puso de un salto en la lengua de la zorra, y ella -!ham!- se lo comió.

P.S: Este es uno de mis favoritos del libro de cuentos rusos.


Friday, 17 October 2014

Una nueva vida.

Para la mayoría de los cubanos que no han salido nunca de la isla, la vida en el extranjero es algo así como Alicia en el país de las maravillas, la llegada a la tierra prometida. Sueñan con eso cada vez más y llega al punto de convertirse en una obsesión. Y es lógico. El deseo de conocer mundo, de experimentar otras realidades, de mejorar...es encomiable. Aún más si es casi imposible.

No obstante la vida en el extranjero no es el paraíso. No quiere decir esto que sea peor...o mejor.Solo es diferente a lo que has conocido hasta el momento y es entonces que te das cuenta de como te definen cosas tan sencillas como los platos de comida casera que han formado parte de tu vida desde que tienes memoria.

Es maravilloso descubrir un mundo nuevo (y más avanzado). Es algo así como ir de sorpresa en sorpresa. Te encanta todo: los olores, el clima más frío que el de tu tierra, los diferentes acentos que escuchas, la oportunidad tanto tiempo deseada de ponerte un par de botas hasta las rodillas...cosas  así..desde lo más simple a lo más complejo.



Pero cuando pasa el asombro del primer momento empieza la vida real. Entonces un día te sorprendes extrañando el olor del café que tu madre colaba en las mañanas y que llenaba de su aroma la cocina y que no tiene nada que ver con el que ahora tienes que tomar. Ya no te parecen tan agobiantes los 30 grados de temperatura de tu tierra y te encantaría estar en shorts y camiseta por las calles de tu barrio. Y es que echas de menos todo...hasta lo más insignificante: la manera de saludar de tus amigos, las palabras que la gente se cruza de acera a acera, tu comida....Ayyy tu comida!!!!! Cómo la echas en falta incluso en medio de tanta abundancia!!!! Y eso que donde vives hay de todo y de todas partes del mundo...pero la comida de tu madre es única y especial. Te llena el alma a la par que el estómago.



Pones más que nunca las canciones que arroparon tu adolescencia y tu juventud. Es más, entras en un espiral casi autodestructivo de nostalgia. 

Y entonces llega el momento más ansiado: te vas de visita a tu tierra, a ver a tus amigos...a tu familia. Te la pasas en blanco en el avión. No puedes pegar ojo. Encima el viaje es larguísimo...de un extremo al otro del mundo. Y llegaste...ahí estás...en tu Cuba natal.

Es una mezcla tan grande de sentimientos que casi te asfixias. Sientes el golpe de calor de tus 34 grados, los abrazos de tu madre y tus amigas, el olor característico de tu mundo. Es una bendición!!! 

Pero cuando pasan los días te das cuenta que ya no ves las cosas con el mismo prisma. Las calles te parecen más chicas, más descuidadas, aunque no por eso menos queridas. Hay cosas que ya no te resultan normales...te agobia el calor. Y es que tu antiguo mundo no ha cambiado PERO TÚ SÍ. Sin darte cuenta has ido cambiando por fuera y por dentro, inconscientemente has tenido que moldearte a tu nueva realidad y eso ahora te pasa factura. Aunque sigues adorando tu cielo azulísimo, las aguas calientes de tus playas y todo lo que te rodeó siempre, te sorprendes echando de menos ciertas cosas que en tu realidad nueva ni notabas.

Y es que eso es lo más duro de vivir fuera de tu país. Que no eres ni de aquí ni de allá. Eres un extranjero en tu propia tierra.


Y regresas a tu nueva vida..con el corazón partido en dos por los que dejas...con la maleta llena de libros que te acompañaron toda tu vida, de bolsas de café cubano, de barras de dulce de guayaba que no encuentras ni a palos donde vives ahora. 

Y empieza todo otra vez...solo que ahora te sientes más a gusto en tu casa y con lo que te rodea. Tienes que adaptarte por tu bien y  el de quienes viven contigo y dejar tu antigua vida atrás...porque si no te tira cada vez con más fuerza. Por eso, la cubres con un manto de nostalgia y ternura y te permites soñar con la próxima vez que pongas el pie en suelo cubano.